Cómo reclamar judicialmente una fianza no devuelta
Guía completa para reclamar judicialmente una fianza no devuelta: pasos legales, pruebas necesarias, plazos, modelos y consejos prácticos para inquilinos.
Índice
- Introducción: reclamar judicialmente una fianza no devuelta
- Marco legal de la fianza de alquiler
- Cuándo procede reclamar judicialmente la fianza
- Pasos previos a la vía judicial
- Reunir pruebas y documentación
- Tipos de procedimiento para reclamar la fianza
- Cómo redactar y presentar la demanda
- Desarrollo del proceso judicial
- Costes, riesgos y posibles resultados
- Consejos prácticos para evitar conflictos de fianza
- Modelos orientativos y estructuras de escrito
- Preguntas frecuentes
Introducción: reclamar judicialmente una fianza no devuelta
La fianza de alquiler es una garantía económica que el inquilino entrega al arrendador al inicio del contrato para cubrir posibles impagos o desperfectos. Sin embargo, al finalizar el arrendamiento, es frecuente que surjan conflictos cuando el propietario se niega a devolver la fianza total o parcialmente sin causa justificada. En estos casos, el inquilino puede recurrir a la vía judicial para reclamar las cantidades retenidas de forma indebida.
Reclamar judicialmente una fianza no devuelta exige conocer el marco legal aplicable, los plazos, la documentación necesaria y los distintos procedimientos disponibles según la cuantía reclamada. Aunque es posible acudir a los tribunales sin abogado en reclamaciones de menor importe, resulta esencial preparar bien el caso para aumentar las probabilidades de éxito y reducir riesgos de costas.
El objetivo de esta guía es ofrecer una visión práctica y detallada de todo el proceso: desde los pasos previos a la demanda hasta el desarrollo del juicio, incluyendo consejos para negociar, modelos orientativos de escritos y recomendaciones para evitar conflictos futuros relacionados con la fianza.
Marco legal de la fianza de alquiler
La regulación de la fianza en los contratos de arrendamiento de vivienda habitual se encuentra principalmente en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), complementada por el Código Civil y, en algunos aspectos, por la normativa autonómica relativa al depósito obligatorio de la fianza en organismos públicos. Aunque los detalles pueden variar según la comunidad autónoma, existen principios generales comunes que conviene conocer antes de iniciar una reclamación judicial.
- Obligatoriedad de la fianza: en los arrendamientos de vivienda, la ley exige una fianza en metálico equivalente, como mínimo, a una mensualidad de renta, salvo pactos adicionales.
- Finalidad de la fianza: garantizar el cumplimiento de las obligaciones del inquilino, como el pago de la renta, suministros y la reparación de daños imputables al arrendatario.
- Depósito en organismo oficial: en muchas comunidades autónomas el arrendador debe depositar la fianza en un organismo público durante la vigencia del contrato.
- Devolución al finalizar el contrato: una vez entregadas las llaves y revisado el estado de la vivienda, el arrendador debe devolver la fianza si no existen deudas ni daños imputables al inquilino.
- Plazo de devolución: aunque la LAU no fija un plazo único para todos los supuestos, la práctica y la jurisprudencia suelen considerar razonable un plazo aproximado de un mes desde la entrega de llaves.
Es importante distinguir entre fianza legal y otras garantías adicionales (depósitos extra, avales, seguros de impago). La guía se centra en la fianza legal, aunque muchas de las recomendaciones son aplicables por analogía a otras cantidades entregadas como garantía, siempre que estén documentadas en el contrato.
Cuándo procede reclamar judicialmente la fianza
No toda retención de fianza es ilegal. El arrendador puede descontar de la fianza determinadas cantidades si están debidamente justificadas. La reclamación judicial cobra sentido cuando el propietario se niega a devolver la totalidad o parte de la fianza sin causa objetiva o sin aportar pruebas suficientes de los daños o deudas que alega.
Antes de iniciar un procedimiento judicial, conviene analizar si la retención puede considerarse legítima o abusiva. Esto implica revisar el contrato, el estado de la vivienda al inicio y al final del arrendamiento, así como los pagos efectuados durante la vigencia del contrato.
- Supuestos habituales en los que procede reclamar:
- El arrendador no devuelve la fianza pese a no existir rentas ni suministros pendientes.
- Se alegan daños genéricos sin aportar facturas, presupuestos ni fotografías.
- Se descuentan de la fianza reparaciones por desgaste normal del uso (pintura envejecida, pequeños roces, electrodomésticos antiguos).
- Se retiene la fianza por mejoras realizadas por el inquilino con consentimiento del propietario.
- Ha transcurrido un plazo razonable desde la entrega de llaves sin respuesta ni devolución.
- Supuestos en los que la reclamación puede no prosperar:
- Existencia de rentas impagadas o suministros pendientes acreditados.
- Daños graves en la vivienda claramente imputables al inquilino, con pruebas y facturas.
- Cláusulas contractuales válidas que prevean determinados descuentos justificados.
Antes de acudir a los tribunales, valore objetivamente la situación. Si el importe discutido es reducido y las pruebas del arrendador son sólidas, puede resultar más razonable negociar una solución amistosa que asumir los costes y el tiempo de un procedimiento judicial con pocas probabilidades de éxito.
Pasos previos a la vía judicial
La vía judicial debe considerarse como la última opción, una vez agotadas las posibilidades de acuerdo amistoso. Además, haber intentado una solución extrajudicial refuerza la posición del inquilino ante el juez, demostrando buena fe y voluntad de diálogo. Estos son los pasos previos recomendables antes de interponer una demanda por fianza no devuelta.
- Comunicación informal inicial: contactar con el arrendador por teléfono, correo electrónico o mensajería para solicitar la devolución y aclarar posibles discrepancias.
- Requerimiento por escrito: si no hay respuesta o la negativa es injustificada, enviar un escrito formal reclamando la fianza, preferiblemente por burofax con certificación de contenido y acuse de recibo.
- Propuesta de acuerdo: plantear soluciones intermedias, como aceptar un pequeño descuento razonable si existen dudas sobre algún concepto menor.
- Mediación o arbitraje: en algunos casos, especialmente si el contrato lo prevé, puede recurrirse a servicios de mediación o arbitraje de consumo o de vivienda.
Conserve siempre copia de todos los correos, mensajes y burofaxes enviados. Estos documentos serán fundamentales para acreditar ante el juez que se ha intentado resolver el conflicto sin necesidad de pleito y para fijar la fecha desde la que pueden devengarse intereses por la cantidad reclamada.
Reunir pruebas y documentación
La solidez de una reclamación judicial por fianza no devuelta depende en gran medida de la calidad de las pruebas aportadas. No basta con afirmar que el arrendador actúa de forma injusta; es necesario demostrar que la vivienda se entregó en buen estado, que no existen deudas pendientes y que la retención de la fianza carece de justificación objetiva.
- Documentos esenciales:
- Contrato de arrendamiento firmado por ambas partes.
- Justificante del pago de la fianza (transferencia, recibo, depósito).
- Recibos de alquiler y de suministros (luz, agua, gas, internet) que acrediten que no hay deudas.
- Acta de entrega de llaves, si existe, o cualquier documento que pruebe la fecha de finalización del contrato.
- Comunicaciones con el arrendador (correos, mensajes, burofaxes).
- Pruebas sobre el estado de la vivienda:
- Fotografías o vídeos del inmueble al inicio y al final del arrendamiento.
- Informes de empresas de limpieza o reparación, si se contrataron.
- Testigos que puedan acreditar el buen estado de la vivienda al entregar las llaves.
- Pruebas sobre la conducta del arrendador:
- Respuestas del propietario justificando la retención de la fianza.
- Facturas o presupuestos aportados por el arrendador (para poder rebatirlos si son excesivos o improcedentes).
Organice la documentación en un orden lógico (cronológico o por temas) y prepare un pequeño resumen de los hechos. Esto facilitará el trabajo de su abogado, si decide contratarlo, y ayudará al juez a comprender rápidamente la situación, lo que puede influir positivamente en el resultado del procedimiento.
Tipos de procedimiento para reclamar la fianza
La elección del procedimiento judicial adecuado para reclamar una fianza no devuelta depende principalmente de la cuantía reclamada y de si la deuda está o no suficientemente documentada. En la práctica, la mayoría de reclamaciones de fianza se tramitan como juicios verbales por razón de la cuantía, aunque en algunos casos puede ser viable un procedimiento monitorio.
- Juicio verbal por razón de la cuantía:
- Procedimiento habitual cuando la cantidad reclamada es reducida.
- Permite, en ciertos supuestos, acudir sin abogado ni procurador.
- Tramitación más ágil que el juicio ordinario.
- Procedimiento monitorio:
- Recomendable cuando la deuda está claramente documentada y no se prevé oposición fundada.
- El arrendador puede pagar, oponerse o guardar silencio; en este último caso, el monitorio puede transformarse en ejecución.
- Si hay oposición, el procedimiento se convierte en juicio verbal u ordinario según la cuantía.
- Juicio ordinario:
- Menos frecuente en reclamaciones de fianza, reservado para cuantías elevadas o asuntos con especial complejidad.
- Requiere siempre abogado y procurador.
Antes de decidir el tipo de procedimiento, es aconsejable consultar con un profesional del derecho o con los servicios de orientación jurídica del Colegio de Abogados de su provincia. Una elección adecuada puede ahorrar tiempo y costes, además de aumentar las posibilidades de recuperar la fianza.
Cómo redactar y presentar la demanda
La demanda es el documento que inicia el procedimiento judicial y en el que se exponen los hechos, los fundamentos jurídicos y la petición concreta al juez. Una redacción clara, ordenada y apoyada en pruebas aumenta significativamente las probabilidades de éxito. Aunque en reclamaciones de menor cuantía puede presentarse sin abogado, resulta recomendable contar con asesoramiento jurídico para evitar errores formales.
- Contenido básico de la demanda:
- Identificación del juzgado competente (normalmente, el del lugar donde se encuentra la vivienda o el domicilio del demandado).
- Datos completos del demandante (inquilino) y del demandado (arrendador).
- Relato cronológico de los hechos: firma del contrato, pago de la fianza, duración del arrendamiento, entrega de llaves, comunicaciones posteriores.
- Importe exacto que se reclama, desglosado si procede (fianza, intereses, costas).
- Fundamentos jurídicos: referencias a la LAU, al Código Civil y a la jurisprudencia aplicable.
- Petición final al juzgado: condena al arrendador a devolver la fianza más intereses y costas.
- Documentos que deben acompañarse:
- Copia del contrato de arrendamiento.
- Justificante del pago de la fianza.
- Pruebas del buen estado de la vivienda al finalizar el contrato.
- Requerimientos previos y respuestas del arrendador.
- Cualquier otro documento que refuerce la reclamación.
- Presentación de la demanda:
- Puede realizarse presencialmente en el juzgado o por vía telemática si se dispone de medios.
- En algunos casos, es posible utilizar formularios normalizados de reclamación de cantidad.
- Es importante conservar el resguardo de presentación y el número de procedimiento asignado.
Revise cuidadosamente la demanda antes de presentarla. Errores en los datos de las partes, en la cuantía reclamada o en la exposición de los hechos pueden retrasar el procedimiento o debilitar la posición del demandante. Si tiene dudas, solicite una revisión por parte de un abogado especializado en arrendamientos urbanos.
Desarrollo del proceso judicial
Una vez admitida a trámite la demanda, el procedimiento sigue una serie de fases hasta que el juez dicta sentencia. Conocer de antemano cómo se desarrollará el proceso ayuda a reducir la incertidumbre y a preparar mejor la defensa de los propios intereses. Aunque los detalles pueden variar según el tipo de procedimiento y el juzgado, el esquema general suele ser similar.
- Admisión de la demanda y traslado al demandado:
- El juzgado revisa si la demanda cumple los requisitos formales.
- Si se admite, se da traslado al arrendador para que conteste en el plazo legal.
- Contestación a la demanda:
- El arrendador puede allanarse (aceptar la reclamación), oponerse total o parcialmente o guardar silencio.
- En su contestación, aportará sus propias pruebas (facturas de reparaciones, informes periciales, etc.).
- Audiencia previa y juicio (si procede):
- En el juicio verbal, suele celebrarse una vista única donde se practican las pruebas.
- Las partes pueden ser interrogadas y se pueden escuchar testigos o peritos.
- Es el momento clave para explicar al juez por qué la retención de la fianza es injustificada.
- Sentencia:
- El juez dicta resolución estimando total, parcialmente o desestimando la demanda.
- Puede condenar al arrendador a devolver la fianza, con intereses y costas, o bien dar la razón al propietario.
- Ejecución de la sentencia:
- Si el arrendador no paga voluntariamente, el inquilino puede solicitar la ejecución forzosa.
- El juzgado podrá embargar cuentas u otros bienes del deudor hasta cubrir la cantidad debida.
Durante todo el proceso, mantenga una actitud respetuosa y colaboradora con el juzgado. Acuda puntualmente a las citaciones, responda con claridad a las preguntas y evite confrontaciones personales con la otra parte. El objetivo es convencer al juez mediante hechos y pruebas, no mediante discusiones.
Costes, riesgos y posibles resultados
Antes de iniciar una reclamación judicial por fianza no devuelta, es fundamental valorar los costes económicos y emocionales del procedimiento, así como los posibles resultados. Aunque recuperar una cantidad que pertenece legítimamente al inquilino es un derecho, no siempre compensa litigar si la cuantía es muy reducida o las probabilidades de éxito son bajas.
- Costes habituales:
- Honorarios de abogado y procurador, si son necesarios o se decide contratarlos.
- Gastos de burofax, copias, desplazamientos y tiempo invertido.
- Posibles tasas judiciales, según el tipo de procedimiento y la normativa vigente.
- Riesgo de condena en costas:
- Si la demanda es desestimada, el juez puede condenar al inquilino a pagar las costas del procedimiento.
- Esto incluye, en su caso, parte de los honorarios de abogado y procurador de la otra parte.
- Posibles resultados:
- Estimación total: el juez ordena devolver la totalidad de la fianza, más intereses y, en su caso, costas.
- Estimación parcial: se reconoce el derecho a recuperar solo una parte de la fianza, descontando conceptos justificados.
- Desestimación: se considera legítima la retención de la fianza por parte del arrendador.
Haga un cálculo aproximado de la relación coste-beneficio. En ocasiones, una negociación que permita recuperar una parte significativa de la fianza sin llegar a juicio puede ser más ventajosa que un procedimiento largo e incierto. No obstante, cuando la retención es claramente abusiva, la vía judicial se convierte en una herramienta eficaz para defender sus derechos.
Consejos prácticos para evitar conflictos de fianza
La mejor forma de gestionar una fianza no devuelta es prevenir el conflicto desde el inicio y durante la vigencia del contrato. Una buena documentación, una comunicación fluida con el arrendador y el cumplimiento riguroso de las obligaciones contractuales reducen significativamente el riesgo de litigios al finalizar el arrendamiento.
- Antes de firmar el contrato:
- Lea detenidamente todas las cláusulas relativas a la fianza y a las garantías adicionales.
- Solicite que se incluya un inventario detallado del mobiliario y estado de la vivienda.
- Evite firmar contratos con cláusulas abusivas sobre retención de fianza.
- Durante el arrendamiento:
- Conserve todos los recibos de pago de la renta y de los suministros.
- Comunique por escrito cualquier avería o daño estructural que no sea imputable a usted.
- No realice obras sin autorización expresa y por escrito del arrendador.
- Al finalizar el contrato:
- Realice una limpieza profunda de la vivienda y pequeñas reparaciones razonables.
- Tome fotografías o vídeos detallados del estado del inmueble justo antes de entregar las llaves.
- Si es posible, firme con el arrendador un documento de entrega de llaves donde conste el estado de la vivienda.
Una actitud preventiva y documentada no solo reduce la probabilidad de conflicto, sino que, en caso de llegar a juicio, proporciona una base probatoria sólida para reclamar la devolución íntegra de la fianza. Piense en la documentación como una inversión en tranquilidad futura.
Modelos orientativos y estructuras de escrito
Contar con una estructura clara para los escritos previos y para la demanda facilita la defensa de sus derechos y evita omisiones importantes. A continuación se ofrecen esquemas orientativos que pueden adaptarse a cada caso concreto. No sustituyen el asesoramiento profesional, pero sirven como guía práctica para organizar la información.
Esquema de requerimiento previo de devolución de fianza
- Encabezado: datos del inquilino, datos del arrendador, referencia al contrato de arrendamiento.
- Exposición de hechos: fecha de inicio y fin del contrato, importe de la fianza, entrega de llaves, ausencia de deudas y buen estado de la vivienda.
- Petición: devolución íntegra de la fianza en un plazo determinado, indicando número de cuenta bancaria.
- Advertencia: indicación de que, en caso de no recibir respuesta, se acudirá a la vía judicial.
- Cierre: lugar, fecha y firma del remitente.
Estructura básica de demanda de reclamación de fianza
- Encabezamiento: juzgado competente, datos de las partes, tipo de procedimiento.
- Hechos:
- Hecho primero: existencia del contrato y pago de la fianza.
- Hecho segundo: desarrollo del arrendamiento y cumplimiento de obligaciones.
- Hecho tercero: finalización del contrato y entrega de llaves.
- Hecho cuarto: negativa del arrendador a devolver la fianza.
- Hecho quinto: intentos de solución amistosa y requerimientos previos.
- Fundamentos de derecho:
- Normativa aplicable (LAU, Código Civil, Ley de Enjuiciamiento Civil).
- Principios generales sobre fianza y obligaciones contractuales.
- Suplico al juzgado: petición concreta de condena al arrendador a devolver la fianza, más intereses y costas.
- Otrosí digo (si procede): solicitudes adicionales sobre prueba documental, testifical o pericial.
Estos modelos deben adaptarse a las circunstancias específicas de cada caso, teniendo en cuenta la normativa vigente en la comunidad autónoma correspondiente y las particularidades del contrato de arrendamiento. Siempre que sea posible, es recomendable que un profesional revise los escritos antes de su envío o presentación.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tiene el arrendador para devolver la fianza?
Aunque la ley no fija un plazo único para todos los casos, la práctica habitual y muchas resoluciones judiciales consideran razonable un plazo aproximado de un mes desde la entrega de llaves. Transcurrido ese tiempo sin devolución ni justificación, es aconsejable enviar un requerimiento formal y valorar la reclamación judicial.
¿Puedo reclamar la fianza sin abogado ni procurador?
En reclamaciones de menor cuantía, la ley permite acudir al juicio verbal sin necesidad de abogado ni procurador. No obstante, incluso en estos casos, es muy recomendable solicitar al menos asesoramiento previo para preparar la demanda y la prueba, ya que un error procesal puede perjudicar seriamente la reclamación.
¿Qué puede descontar legalmente el arrendador de la fianza?
El arrendador puede descontar de la fianza rentas impagadas, suministros pendientes y el coste de reparar daños imputables al inquilino que excedan del desgaste normal por el uso. No puede cargar al inquilino mejoras voluntarias, reparaciones por antigüedad o desperfectos preexistentes. Además, debe justificar los descuentos con facturas o presupuestos razonables.
¿Qué ocurre si el arrendador no depositó la fianza en el organismo oficial?
El incumplimiento de la obligación de depositar la fianza en el organismo autonómico competente puede acarrear sanciones administrativas para el arrendador, pero no libera al propietario de devolver la fianza al inquilino al finalizar el contrato. Para el inquilino, este hecho puede reforzar su posición en una reclamación judicial, al evidenciar un incumplimiento adicional del arrendador.
¿Puedo reclamar intereses además de la fianza?
Sí. Cuando la devolución de la fianza se retrasa injustificadamente, el inquilino puede reclamar intereses legales desde la fecha en que debió devolverse la cantidad. Para ello, es importante haber realizado un requerimiento previo por escrito que permita fijar con claridad el momento a partir del cual se considera que el arrendador está en mora.
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