Cómo denunciar a un inquilino moroso reiterado
Guía práctica y detallada para denunciar a un inquilino moroso reiterado en España: pasos legales, pruebas, burofax, demanda y desahucio.
Índice
- Qué es un inquilino moroso reiterado
- Marco legal y derechos del propietario
- Primeros pasos antes de denunciar
- Cómo preparar la documentación y las pruebas
- Burofax y requerimiento formal de pago
- Demanda de desahucio por impago y reclamación de rentas
- Desarrollo del procedimiento judicial
- Desalojo, recuperación de la vivienda y cobro de deudas
- Errores frecuentes y cómo evitarlos
- Cómo prevenir futuros inquilinos morosos
- Cuándo es imprescindible contratar un abogado
- Preguntas frecuentes
Qué es un inquilino moroso reiterado
Un inquilino moroso reiterado es aquel arrendatario que incumple de forma continuada o repetida su obligación principal: el pago puntual de la renta y, en su caso, de otras cantidades asimiladas al alquiler (suministros, comunidad, IBI si así se pactó, etc.). No se trata de un simple retraso aislado, sino de una conducta persistente que genera un grave perjuicio económico y de seguridad jurídica al propietario.
En la práctica, se considera moroso reiterado al inquilino que:
- Acumula varios meses de impago de renta.
- Paga de forma irregular, con retrasos constantes y sin respetar las fechas acordadas.
- Deja de abonar otros conceptos pactados en el contrato (suministros, derramas, etc.).
- Ignora los requerimientos amistosos y formales del propietario.
Esta reiteración en el impago es la que justifica, desde el punto de vista legal, la interposición de una demanda de desahucio por falta de pago y la reclamación de las cantidades adeudadas. Aunque la ley no fija un número exacto de mensualidades para hablar de reiteración, en la práctica judicial se valora el conjunto de los incumplimientos y su gravedad.
Idea clave
No es necesario esperar muchos meses de impago para actuar. Desde el primer incumplimiento grave y persistente, el propietario puede iniciar los mecanismos legales para recuperar su vivienda y reclamar lo debido.
Marco legal y derechos del propietario
En España, la relación entre propietario e inquilino se regula principalmente por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), el Código Civil y, en lo procesal, por la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC). Estos textos reconocen el derecho del arrendador a percibir la renta en los términos pactados y a resolver el contrato cuando el arrendatario incumple de forma grave sus obligaciones.
Ante un inquilino moroso reiterado, el propietario tiene derecho a:
- Resolver el contrato de arrendamiento por falta de pago.
- Interponer una demanda de desahucio por impago de rentas.
- Reclamar judicialmente todas las cantidades adeudadas (rentas, suministros, daños, etc.).
- Solicitar el lanzamiento del inquilino y la recuperación de la posesión de la vivienda.
- Reclamar intereses de demora y costas procesales, cuando proceda.
Es importante entender que el propietario no puede tomarse la justicia por su mano: está prohibido cambiar la cerradura, cortar suministros o acceder a la vivienda sin consentimiento del inquilino o sin autorización judicial. Estas conductas pueden constituir un delito de coacciones o allanamiento de morada.
Referencia legal básica
La falta de pago de la renta o de cualquier cantidad cuyo pago haya asumido o corresponda al arrendatario es causa de resolución del contrato (art. 27 LAU) y permite al propietario ejercitar la acción de desahucio por impago (arts. 249 y 250 LEC).
Primeros pasos antes de denunciar
Antes de iniciar una denuncia o demanda formal contra un inquilino moroso reiterado, conviene seguir una serie de pasos previos que, además de intentar resolver el conflicto de forma amistosa, servirán para reforzar la posición del propietario en un eventual procedimiento judicial.
- Revisión del contrato de arrendamiento: comprobar cláusulas sobre renta, plazos de pago, penalizaciones, actualización de la renta y causas de resolución.
- Verificación de los impagos: contrastar los recibos emitidos, transferencias recibidas y cualquier justificante de pago parcial o total.
- Comunicación amistosa inicial: contactar con el inquilino por teléfono, correo electrónico o mensaje para conocer los motivos del impago y proponer soluciones.
- Registro de todas las comunicaciones: guardar correos, mensajes y notas de llamadas, pues pueden servir como prueba del intento de solución extrajudicial.
- Consulta con un profesional: aunque no siempre es obligatorio, es recomendable asesorarse con un abogado especializado en arrendamientos urbanos.
Estos pasos no solo muestran buena fe por parte del propietario, sino que también pueden acelerar el proceso si el inquilino decide regularizar la situación tras recibir un aviso serio y documentado.
Consejo práctico
Evita acuerdos verbales sin dejar rastro. Si se pacta un calendario de pagos o una rebaja temporal de la renta, deja constancia por escrito (correo, anexo al contrato o documento firmado por ambas partes).
Cómo preparar la documentación y las pruebas
La solidez de una denuncia o demanda contra un inquilino moroso reiterado depende en gran medida de la documentación que el propietario pueda aportar. Reunir y organizar las pruebas desde el principio facilita el trabajo del abogado y aumenta las probabilidades de éxito en el procedimiento.
Documentación básica que conviene recopilar:
- Contrato de arrendamiento firmado por ambas partes y sus posibles anexos o renovaciones.
- Justificantes de pago de las mensualidades abonadas (transferencias, recibos bancarios, ingresos en cuenta).
- Relación de mensualidades impagadas, con fechas y cuantías exactas.
- Facturas o recibos de suministros (luz, agua, gas, comunidad) que el inquilino debía pagar y no ha abonado.
- Comunicaciones previas (correos, mensajes, cartas) reclamando el pago o advirtiendo de la situación.
- Copia del burofax o requerimiento formal de pago, una vez enviado.
- Informe fotográfico o de vídeo en caso de daños en la vivienda, preferiblemente con fecha acreditable.
Organizar esta documentación en carpetas físicas y digitales, con un orden cronológico claro, ayuda a que el procedimiento sea más ágil y a que el juez pueda entender fácilmente la evolución del conflicto.
Checklist de pruebas recomendadas
- Contrato y anexos firmados.
- Extractos bancarios de los últimos 12-24 meses.
- Relación detallada de deudas (renta, suministros, otros).
- Copias de todos los requerimientos enviados.
- Presupuestos o facturas de reparación de daños, si los hay.
Burofax y requerimiento formal de pago
El burofax con certificación de contenido y acuse de recibo es una herramienta clave antes de denunciar a un inquilino moroso reiterado. Su función es doble: por un lado, reclamar formalmente las cantidades adeudadas; por otro, dejar constancia fehaciente de que el inquilino ha sido requerido y conoce la situación de impago.
Elementos que debe incluir un burofax de reclamación de rentas:
- Datos del remitente y destinatario: nombre completo, DNI/NIE y domicilio.
- Referencia al contrato de arrendamiento: fecha de firma, dirección de la vivienda y partes intervinientes.
- Detalle de las cantidades adeudadas: mensualidades impagadas, importes, conceptos y fechas.
- Plazo para el pago voluntario: normalmente entre 5 y 15 días naturales desde la recepción.
- Advertencia de acciones legales: indicación de que, en caso de no pago, se iniciará demanda de desahucio y reclamación de cantidades.
- Firma del propietario o de su representante legal.
Aunque no siempre es un requisito legal imprescindible para interponer la demanda, el burofax refuerza la posición del propietario y, en algunos casos, puede evitar el procedimiento si el inquilino decide pagar al recibir un requerimiento tan formal.
Modelo orientativo de párrafo clave
“Por medio del presente, y en mi condición de arrendador de la vivienda sita en [dirección], le requiero para que en el plazo improrrogable de [X] días proceda al pago de las cantidades adeudadas que ascienden a un total de [importe], correspondientes a las mensualidades de renta de [meses] y demás conceptos detallados. De no atender este requerimiento, me veré obligado a ejercitar las acciones legales oportunas, incluida la interposición de demanda de desahucio por falta de pago y reclamación de rentas.”
Demanda de desahucio por impago y reclamación de rentas
Si el inquilino moroso reiterado no regulariza la situación tras el burofax o los requerimientos previos, el siguiente paso es interponer una demanda de desahucio por falta de pago, que puede acumular la reclamación de las rentas y cantidades debidas. Este procedimiento se tramita ante el Juzgado de Primera Instancia del lugar donde se ubica la vivienda.
Aspectos clave de la demanda de desahucio por impago:
- Contenido mínimo: identificación de las partes, descripción del contrato, detalle de los impagos y petición de desahucio y reclamación de cantidades.
- Documentos que se acompañan: contrato, burofax, relación de deudas, justificantes de pagos anteriores y cualquier otra prueba relevante.
- Acumulación de acciones: es habitual acumular en la misma demanda el desahucio y la reclamación de rentas para evitar procedimientos separados.
- Posibilidad de enervación: en determinados supuestos, el inquilino puede evitar el desahucio pagando todo lo debido antes del juicio, salvo que ya haya enervado en otra ocasión o exista un requerimiento previo válido.
- Intervención de abogado y procurador: en la mayoría de los casos es necesaria, especialmente cuando se reclaman cantidades superiores a los límites legales vigentes.
La demanda debe presentarse con rigor técnico y apoyarse en la documentación recopilada. Un error formal o una falta de prueba puede retrasar el procedimiento o incluso provocar su archivo.
Recomendación profesional
Aunque la ley permite en algunos supuestos acudir sin abogado, en la práctica es muy recomendable contar con un letrado especializado en desahucios. La experiencia en este tipo de procedimientos suele traducirse en mayor rapidez y seguridad jurídica.
Desarrollo del procedimiento judicial
Una vez presentada la demanda de desahucio por impago contra el inquilino moroso reiterado, se inicia un procedimiento con una serie de fases claramente definidas. Conocerlas ayuda al propietario a gestionar expectativas y a planificar los tiempos de recuperación de la vivienda.
Fases habituales del procedimiento de desahucio por falta de pago:
- Admisión a trámite de la demanda: el juzgado revisa la documentación y, si todo es correcto, admite la demanda.
- Notificación al inquilino: el arrendatario recibe la demanda y se le informa del plazo para oponerse, pagar o abandonar voluntariamente la vivienda.
- Señalamiento de fecha de juicio y lanzamiento: en el mismo decreto de admisión se suele fijar la fecha del juicio (si hay oposición) y del lanzamiento (desalojo) en caso de estimación.
- Posibles actuaciones del inquilino: puede pagar todo lo debido (enervar), oponerse alegando causas de defensa o no hacer nada.
- Juicio verbal: si hay oposición, se celebra vista donde ambas partes exponen sus argumentos y pruebas.
- Sentencia o decreto de archivo: el juez resuelve sobre el desahucio y la reclamación de cantidades.
- Ejecución y lanzamiento: si se estima la demanda y el inquilino no abandona voluntariamente, se procede al desalojo forzoso.
Los plazos pueden variar según la carga de trabajo del juzgado, la complejidad del caso y la actitud del inquilino. En algunos partidos judiciales, el procedimiento puede resolverse en pocos meses; en otros, puede alargarse más de lo deseable.
Claves para agilizar el proceso
- Presentar una demanda completa y bien documentada.
- Facilitar al juzgado todos los datos de localización del inquilino.
- Responder con rapidez a los requerimientos del juzgado y del abogado.
- Evitar cambios de criterio o acuerdos informales durante el procedimiento sin asesoramiento.
Desalojo, recuperación de la vivienda y cobro de deudas
El objetivo principal de denunciar a un inquilino moroso reiterado es recuperar la posesión de la vivienda y, en la medida de lo posible, cobrar las cantidades adeudadas. Una vez dictada sentencia o decreto estimatorio de desahucio, se abre la fase de ejecución.
Aspectos prácticos del desalojo y la recuperación de la vivienda:
- Lanzamiento judicial: en la fecha fijada, la comisión judicial, con apoyo policial si es necesario, procede al desalojo del inmueble.
- Acta de lanzamiento: se levanta un acta donde se hace constar el estado de la vivienda y la entrega de llaves al propietario.
- Revisión del estado del inmueble: conviene documentar con fotos y vídeos posibles daños para reclamar, si procede, contra la fianza o por vía judicial.
- Cambio de cerradura: una vez recuperada legalmente la posesión, es recomendable cambiar la cerradura de inmediato.
En cuanto al cobro de las deudas, la sentencia o decreto que estima la demanda sirve como título ejecutivo para embargar bienes del inquilino moroso: cuentas bancarias, salarios, vehículos u otros activos, siempre dentro de los límites legales de inembargabilidad.
Pasos tras recuperar la vivienda
- Levantar un inventario del estado del inmueble.
- Solicitar presupuestos de reparación si hay daños.
- Valorar la compensación con la fianza depositada.
- Continuar, si interesa, con la ejecución para cobrar el resto de la deuda.
- Planificar la nueva puesta en alquiler con medidas de prevención de morosidad.
Errores frecuentes y cómo evitarlos
Denunciar a un inquilino moroso reiterado es un proceso delicado en el que muchos propietarios cometen errores que pueden retrasar el desahucio o incluso perjudicar su posición legal. Conocer estos fallos habituales permite evitarlos y actuar con mayor seguridad.
- Dejar pasar demasiado tiempo: esperar muchos meses de impago con la esperanza de que el inquilino se ponga al día suele agravar el problema económico.
- No formalizar las comunicaciones: limitarse a llamadas o mensajes informales sin enviar un burofax o requerimiento escrito.
- Aceptar pagos parciales sin criterio: recibir pequeñas cantidades sin un acuerdo claro puede dificultar la reclamación posterior.
- Tomarse la justicia por su mano: cambiar cerraduras, cortar suministros o acceder a la vivienda sin autorización judicial puede generar responsabilidades penales.
- No conservar la documentación: perder el contrato, los recibos o las comunicaciones debilita la prueba en juicio.
- No asesorarse con un profesional: cada caso tiene matices; un error procesal puede suponer meses de retraso.
Buenas prácticas para propietarios
- Actuar desde el primer impago relevante.
- Documentar todo por escrito y guardar copias.
- Evitar decisiones impulsivas sin asesoramiento.
- Valorar el coste-beneficio de cada paso (tiempo, dinero, desgaste).
Cómo prevenir futuros inquilinos morosos
Más allá de saber cómo denunciar a un inquilino moroso reiterado, es fundamental implementar medidas preventivas para reducir al máximo el riesgo de impago en futuros contratos. Una buena selección del arrendatario y un contrato bien redactado son las mejores herramientas de protección para el propietario.
Medidas de prevención recomendadas:
- Análisis de solvencia: solicitar nóminas, contratos de trabajo, declaraciones de ingresos o avales bancarios.
- Referencias previas: pedir, cuando sea posible, referencias de antiguos arrendadores o de la empresa del inquilino.
- Depósito y garantías adicionales: además de la fianza legal, valorar garantías adicionales dentro de los límites permitidos por la normativa autonómica.
- Seguro de impago de alquiler: contratar una póliza específica que cubra rentas impagadas y defensa jurídica.
- Contrato claro y completo: incluir cláusulas precisas sobre plazos de pago, penalizaciones, resolución por impago y actualización de la renta.
- Seguimiento periódico: estar atento a los primeros signos de retraso o dificultades de pago para actuar con rapidez.
Aunque ninguna medida ofrece una protección absoluta, la combinación de varias de ellas reduce significativamente la probabilidad de tener que volver a denunciar a un inquilino por morosidad reiterada.
Checklist para nuevos alquileres
- Solicitar documentación económica actualizada.
- Valorar la contratación de un seguro de impago.
- Redactar o revisar el contrato con un profesional.
- Explicar al inquilino, desde el inicio, las condiciones de pago y consecuencias del impago.
Cuándo es imprescindible contratar un abogado
Aunque la legislación permite en algunos supuestos acudir a los tribunales sin abogado ni procurador, en la práctica, denunciar a un inquilino moroso reiterado y tramitar un desahucio por impago suele requerir la intervención de profesionales. La complejidad del procedimiento y las consecuencias económicas aconsejan contar con asesoramiento especializado.
Situaciones en las que es especialmente recomendable o necesario contratar un abogado:
- Importes elevados: cuando las cantidades adeudadas son significativas o se acumulan muchos meses de impago.
- Contratos complejos: alquileres con cláusulas especiales, locales de negocio o arrendamientos de temporada.
- Conflictos añadidos: existencia de daños en la vivienda, subarriendos no autorizados o actividades molestas.
- Inquilinos conflictivos: cuando el arrendatario muestra una actitud obstruccionista o amenaza con denunciar al propietario.
- Falta de experiencia: propietarios que no están familiarizados con los procedimientos judiciales y plazos.
Un abogado especializado en arrendamientos urbanos puede valorar la viabilidad del caso, preparar la estrategia procesal, redactar la demanda y representar al propietario en todas las fases del procedimiento, reduciendo errores y tiempos muertos.
Qué preguntar a tu abogado
- Plazos estimados para recuperar la vivienda.
- Costes aproximados del procedimiento y posibilidad de recuperar costas.
- Riesgos específicos de tu caso concreto.
- Opciones de acuerdo extrajudicial y sus ventajas o inconvenientes.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos meses de impago necesito para denunciar a un inquilino moroso reiterado?
La ley no fija un número mínimo de mensualidades para poder interponer una demanda de desahucio por impago. En la práctica, basta con un incumplimiento grave y persistente de la obligación de pago. Muchos propietarios actúan a partir del primer o segundo mes de impago, especialmente si el inquilino no ofrece una solución clara.
¿Puedo cambiar la cerradura si el inquilino no paga?
No. Cambiar la cerradura, cortar suministros o impedir el acceso a la vivienda sin resolución judicial puede constituir un delito de coacciones o allanamiento de morada. La única vía legal para recuperar la posesión es el procedimiento de desahucio y el lanzamiento acordado por el juzgado.
¿Qué ocurre si el inquilino paga todo antes del juicio?
Si el inquilino paga todas las cantidades adeudadas antes del juicio y no existe un requerimiento previo válido o una enervación anterior, puede enervar la acción de desahucio, es decir, evitar el lanzamiento y continuar en la vivienda. Por eso es importante el burofax previo y el asesoramiento legal para limitar esta posibilidad cuando la morosidad es reiterada.
¿Puedo reclamar también los daños en la vivienda?
Sí. Los daños en la vivienda pueden compensarse con la fianza depositada y, si son superiores, reclamarse judicialmente. Es recomendable documentar los desperfectos con fotos, vídeos y presupuestos o facturas de reparación. En algunos casos, se pueden acumular estas reclamaciones al procedimiento de desahucio o plantearlas en un proceso separado.
¿Cuánto tiempo tarda un desahucio por impago?
La duración depende del juzgado, de la carga de trabajo y de la actitud del inquilino. En escenarios ágiles, puede resolverse en unos pocos meses; en otros, puede alargarse más de un año. Presentar una demanda bien fundamentada, aportar toda la documentación y responder con rapidez a los requerimientos del juzgado ayuda a reducir los plazos.
Esta guía ofrece una visión general sobre cómo denunciar a un inquilino moroso reiterado en España, pero no sustituye el asesoramiento personalizado. Cada caso tiene particularidades que conviene analizar con un profesional del derecho.
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