Cómo exigir al inquilino el pago de suministros atrasados
Guía para exigir al inquilino el pago de suministros atrasados: pasos legales, burofax, plazos y modelos para reclamar agua, luz, gas e internet con seguridad.
Índice
- Qué son los suministros atrasados y quién debe pagarlos
- Revisar contrato y pruebas: facturas, consumos y lecturas
- Requerimiento previo: cómo redactarlo y enviarlo
- Cálculo de la deuda, intereses y actualizaciones
- Plazos, prescripción y tiempos recomendados
- Negociación y plan de pagos extrajudicial
- Vía judicial: monitorio, verbal y acumulación al desahucio
- Casos especiales: pisos compartidos, subarriendo y contadores
- Errores comunes y cómo evitarlos
- Modelo orientativo de burofax de reclamación
- Preguntas frecuentes
Qué son los suministros atrasados y quién debe pagarlos
Cuando hablamos de suministros atrasados nos referimos a las facturas de agua, luz, gas, internet o similares que se han devengado durante la ocupación de la vivienda por parte del inquilino y que no han sido abonadas en su debido momento. En la práctica, es habitual que el titular del contrato con la compañía sea el arrendador o que, aun estando a nombre del inquilino, éste deje impagos al finalizar el arrendamiento. La regla general en el alquiler de vivienda es que los consumos derivados del uso ordinario del inmueble corresponden al inquilino, siempre que así conste pactado en el contrato, lo que ocurre en la inmensa mayoría de los arrendamientos urbanos.
La forma correcta de exigir al inquilino el pago de suministros atrasados parte de lo pactado: si el contrato establece que el arrendatario asume los suministros, deberá abonarlos conforme a las facturas emitidas y a las lecturas de contador. Incluso en contratos antiguos, si existe una cláusula de repercusión, el arrendador puede reclamar lo adeudado. En ausencia de pacto expreso (poco frecuente), caben dos vías: acreditar que es un gasto por consumo directo del inquilino y que así se venía realizando durante el contrato (actos propios), o, en su defecto, delimitarlo como gasto no incluido en la renta y por tanto repercutible.
Punto clave: si el suministro está a nombre del propietario, éste debe pagar a la compañía para evitar cortes o recargos, pero conserva acción de repetición contra el inquilino por lo satisfecho en su lugar. Si está a nombre del inquilino, la reclamación se dirige directamente por impago de sus propias facturas.
En todos los escenarios conviene separar el conflicto de rentas del de suministros: aunque pueden acumularse en un mismo proceso, son conceptos diferentes. Un enfoque claro y ordenado mejora las opciones de cobro y reduce tiempos.
Revisar contrato y pruebas: facturas, consumos y lecturas
Antes de reclamar, revise minuciosamente el contrato de arrendamiento. Busque cláusulas sobre “suministros”, “repercusiones”, “lecturas de contador” o “obligación de cambio de titular”. Tome nota de si el inquilino debía domiciliar los pagos y de si el arrendador adelantaba importes para su posterior refacturación. Esto marcará la estrategia documental.
A continuación, reúna todas las facturas afectadas: descargue los PDFs desde las áreas de cliente de agua, electricidad, gas e internet. Ordene por fechas, anote importes y períodos de consumo. Es muy útil elaborar un cuadro con periodo facturado, importe, fecha de emisión, fecha de vencimiento y estado de pago. Añada lecturas de contador (inicial y final), fotos del contador y cualquier comunicación que acredite el uso del inmueble por el inquilino en ese periodo.
- Contrato de arrendamiento y anexos.
- Facturas detalladas de cada suministro.
- Prueba del consumo (lecturas, fotografías, partes de revisión).
- Comunicaciones previas (emails, WhatsApp, burofax).
- Justificantes de pagos adelantados por el arrendador, si los hubo.
Consejo: conserve también el inventario y acta de entrega de llaves. Si el inquilino ya se marchó, prueban que el consumo corresponde a su periodo. Si sigue dentro, ayudan a reclamar sin esperar al fin del contrato.
Cuanta más trazabilidad presente (desde el contrato hasta el último recibo), más sólida será su reclamación y menor la capacidad de oposición del inquilino.
Requerimiento previo: cómo redactarlo y enviarlo
El requerimiento previo es el paso que abre formalmente la reclamación. Aunque puede bastar un correo, el medio más recomendable es el burofax con certificación de texto y acuse de recibo, porque deja constancia del contenido y de la fecha de entrega o de los intentos de entrega. Debe incluir: identificación de las partes, detalle de las facturas, periodo, importe total reclamado, plazo de pago (por ejemplo, 10 días), forma de pago y advertencia de acciones legales si no se satisface.
Sea claro y respetuoso, pero firme. Adjunte un cuadro resumen y ofrezca canales de comunicación para resolver dudas. Si considera un plan de pagos, proponga fechas concretas, evitando ambigüedades. Incluir la posibilidad de intereses desde la mora refuerza la seriedad del requerimiento.
Clave práctica: envíe el burofax al domicilio designado en el contrato para notificaciones y, adicionalmente, al propio inmueble arrendado y al correo que el inquilino utilizaba. Multiplicar canales reduce excusas sobre falta de notificación.
Guarde siempre el justificante del burofax y los anexos remitidos; serán piezas esenciales si la reclamación llega a los tribunales.
Cálculo de la deuda, intereses y actualizaciones
Para calcular la deuda por suministros atrasados, sume los importes de las facturas impagadas y los posibles recargos por demora cargados por la compañía. Si el arrendador pagó para evitar cortes, integre esos pagos como cantidades reclamables por repetición. Documente el total con un cuadro numérico y, si es posible, un informe de soporte que explique el método de cálculo.
Los intereses de demora pueden reclamarse desde la fecha de vencimiento de cada factura o, subsidiariamente, desde el requerimiento fehaciente. Si existe una cláusula contractual de interés moratorio, aplíquela. Si no, puede pedirse el interés legal del dinero desde la mora y, en su caso, desde la demanda hasta el pago. Evite aplicar intereses arbitrarios; la precisión facilita el cobro y evita oposiciones por exceso.
Recomendación: presente el total adeudado desglosado por conceptos (agua, luz, gas, internet) y por periodos. Un desglose claro ayuda a que el juez y el inquilino comprendan el origen de cada cantidad.
Finalmente, si el contrato prevé actualizaciones (p. ej., prorrateos o regularizaciones por lecturas finales), incorpórelas con sus justificantes. Transparencia y trazabilidad son sus mejores aliados.
Plazos, prescripción y tiempos recomendados
No deje pasar el tiempo. En materia de consumos y deudas periódicas derivadas del arrendamiento, los plazos de prescripción juegan en contra del acreedor si se demora. Un requerimiento temprano interrumpe la prescripción y demuestra diligencia. Además, evita que se acumulen periodos con lectura confusa, especialmente en suministros estimados o con cambios de tarifa.
Como pauta, establezca un ciclo trimestral de revisión de facturas: cierre cada trimestre, calcule diferencias y, si hay impagos, envíe un recordatorio amable. A los 30 días sin respuesta, remita ya un requerimiento formal. Al finalizar el contrato, haga una liquidación final con lecturas de salida; si hay deuda, proceda de inmediato con burofax.
Buenas prácticas: prevea en el contrato la designación de domicilio para notificaciones y la obligación del inquilino de comunicar cambios. Añada una cláusula de entrega de lecturas a la salida.
Actuar pronto reduce la conflictividad, acota la discusión y mejora las posibilidades de recuperar el 100% de lo debido.
Negociación y plan de pagos extrajudicial
Antes de iniciar acciones judiciales, valore una negociación estructurada. Proponer un plan de pagos realista puede acelerar el cobro y evitar costes. Debe contener: importe total, señal inicial (si procede), número de cuotas, fechas exactas, medio de pago, cláusula de vencimiento anticipado por impago de una cuota y reconocimiento expreso de deuda por parte del inquilino.
Formalice el acuerdo por escrito, firmado y con copia de DNI. Si es posible, eleve a documento con firma digital y guarde los justificantes de cada abono. Si el inquilino incumple, podrá ir al juzgado con un expediente impecable, lo que reduce tiempos y oposición. Evite acuerdos verbales, fraccionamientos indefinidos o pagos en efectivo sin recibo.
Sugerencia: combine la negociación con un calendario de recordatorios (correo y mensaje) y, si no hay respuesta, active la vía judicial sin más dilación.
La negociación es útil, pero no debe convertirse en una espera eterna. Ponga límites claros y decisiones por fechas.
Vía judicial: monitorio, verbal y acumulación al desahucio
Si no hay pago, la opción más ágil suele ser el proceso monitorio, idóneo para reclamaciones dinerarias líquidas, determinadas, vencidas y exigibles, acreditadas con documentos (facturas, contrato, burofax). Si el inquilino no se opone, se despacha ejecución. Si se opone, el asunto puede transformarse en juicio verbal u ordinario según cuantía.
Si además hay impago de rentas y procede el desahucio, cabe la acumulación de la reclamación de cantidad por suministros a la acción de desahucio por impago. Esta estrategia evita procedimientos paralelos, concentra prueba y reduce costes. Prepare una demanda bien ordenada: hechos cronológicos, base contractual, detalle de facturas y prueba documental anexada, más petición de intereses y costas.
Checklist procesal: competencia territorial (domicilio del inmueble), cuantía, documentos base de la reclamación, intento de solución previa y cálculo de intereses.
Una vez en marcha, responda puntualmente a los requerimientos del juzgado y mantenga actualizado el cuadro de deuda hasta la fecha de sentencia o acuerdo.
Casos especiales: pisos compartidos, subarriendo y contadores
En pisos compartidos o alquiler por habitaciones, analice si existe un único contrato con varios arrendatarios (responsabilidad solidaria) o contratos independientes. Si hay solidaridad, puede reclamarse el total a cualquiera; si no, habrá que prorratear consumos. En subarriendos, la reclamación primaria suele dirigirse al arrendatario principal, salvo pacto o prueba de asunción directa por el subarrendatario.
Con contador único para varias unidades o consumos mixtos (comercial y doméstico), documente criterios de reparto (metros cuadrados, personas, lecturas parciales). Evite cálculos arbitrarios: use datos objetivos y, cuando existan, acuerdos escritos firmados por las partes. Si hay estimaciones, indique su base y técnica aplicada.
Tip técnico: acompañe fotografías de contadores y certificaciones de lectura. En internet/televisión, aporte contratos del proveedor y equipos instalados.
En segundas residencias o alquiler temporal, asegure que el periodo reclamado coincide con la ocupación efectiva. La coherencia entre fechas de contrato, llaves y consumo evita debates innecesarios.
Errores comunes y cómo evitarlos
El error más frecuente es reclamar sin prueba ordenada. Sin facturas, lecturas y contrato, la deuda se difumina. Otro fallo habitual es aplicar intereses sin base o mezclar rentas y suministros sin desglose. Por último, esperar demasiado tiempo: la deuda crece, la prueba se dispersa y el inquilino gana margen para oponerse.
- Reclamar sin burofax fehaciente.
- No acreditar la ocupación en el periodo de consumo.
- Desglose insuficiente por conceptos y fechas.
- Acuerdos verbales sin recibos.
- Falta de previsión contractual (domicilio de notificaciones, cambio de titular).
Solución: documente, ordene, notifique y calcule con rigor. Un expediente limpio se cobra antes y mejor.
Evite improvisar; una metodología repetible le permitirá gestionar futuras incidencias con menos esfuerzo.
Modelo orientativo de burofax de reclamación
Asunto: Reclamación de pago de suministros atrasados
Estimado/a Sr./Sra. [Nombre del inquilino]:
En relación al contrato de arrendamiento de la vivienda sita en [dirección], le requiero para que en el plazo de 10 días abone la cantidad de [importe total] correspondiente a las facturas de [agua/luz/gas/internet] de los periodos [fechas], cuyo detalle y copias adjunto. El impago dará lugar a las acciones legales oportunas, incluidos intereses y costas. Indique, en su caso, propuesta de plan de pagos viable.
El abono puede realizarlo por transferencia a [IBAN] indicando el concepto “Suministros [mes/año] – [Apellido]”.
Atentamente, [Propietario/a]. [DNI]. [Teléfono y correo].
Adapte el texto a su caso y anexe las facturas y el cuadro resumen. Conserve justificantes.
Preguntas frecuentes
¿Puedo descontar los suministros de la fianza? Sí, si los suministros corresponden al periodo del inquilino y están documentados, puede imputarlos a la fianza al finalizar el contrato, dejando constancia del cálculo y devolviendo el resto, si procede.
¿Qué pasa si el suministro está a mi nombre? Pague para evitar cortes y reclame por repetición al inquilino, adjuntando facturas y justificantes del pago.
¿Necesito abogado para el monitorio? No siempre para iniciar, pero es recomendable, sobre todo si prevé oposición o cuantía relevante.
¿Puedo reclamar intereses? Sí, desde el vencimiento de cada factura o desde el requerimiento fehaciente, conforme a contrato o al interés legal.
¿Y si el inquilino ya no vive allí? Acredite el periodo de ocupación (contrato, inventario, llaves) y dirija la reclamación a su domicilio de notificaciones y al último conocido.
¿Necesitas orientación legal?
Te explicamos opciones generales y, si lo solicitas, te ponemos en contacto con un profesional colegiado colaborador independiente.